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Internacional:
Palestina
-‘No le digáis a mi madre que me he quedado ciego’.
El palestino Muhammad Barrash pasó 22 años de su vida en las cárceles israelíes, sufriendo ceguera, dolor y desatención médica. Fue liberado finalmente el 8 de febrero. Su historia es la de un sufrimiento inimaginable.
En 2002 un proyectil israelí cayó en el corazón de Ramallah, en Cisjordania. La explosión le arrancó la pierna izquierda, le dañó la derecha y lo dejó parcialmente ciego. Al año siguiente el ejército israelí lo capturaron. Fue condenado a tres cadenas perpetuas más 40 años adicionales.
La prisión empeoró su sufrimiento. Un año después de su detención, Barrash perdió la vista por completo. Su ojo derecho herido se deterioró debido a problemas médicos no tratados. Pero le ocultó este secreto a su madre: “No le digáis a mi madre que me he quedado ciego”, escribió en 2012 en una carta desde la prisión. “Ella me ve, pero yo no la veo a ella. Sonrío y finjo cuando ella muestra las fotos de mis hermanos y amigos. No sabe que la oscuridad se ha apoderado de mí”.
Durante años, los carceleros israelíes le negaron atención médica. Esperó interminablemente un trasplante de córnea, pero la intervención nunca tuvo lugar. Su cuerpo tenía las cicatrices de la metralla de guerra incrustadas en su carne, y el estado de su pierna derecha se deterioró. En 2021 descubrió que los carceleros israelíes le habían dado medicamentos para el colesterol caducados, lo que empeoró su estado.
Mientras tanto, su madre esperaba. Luchó para poder visitarle y soñaba con verle libre. El día 8 su hijo salió de prisión. Ya no está tras las rejas, pero está marcado para siempre por los años de abandono y sufrimiento que soportó.
Su liberación se produce dentro de la primera fase del acuerdo de intercambio de prisioneros entre la resistencia palestina e Israel. Para muchos, la biografía de Barrash simboliza las brutales condiciones a las que están sometidos los presos palestinos en las cárceles israelíes.
A pesar de la ceguera, las heridas y el sufrimiento, Barrash sobrevivió. Es libre, pero las cicatrices son indelebles.
*Torturas sin precedentes
Las desgarradoras experiencias de los presos palestinos en las cárceles israelíes han sido durante mucho tiempo un motivo de preocupación internacional. Informes recientes indican una preocupante escalada de la tortura y los malos tratos.
Según la Asociación de Presos Palestinos, los reclusos liberados en el reciente intercambio muestran signos de torturas y hambre “sin precedentes”. Los presos liberados llevan monos de prisión de color gris manchados, evidencia de abusos prolongados. Los testimonios revelan que muchos de ellos han sido brutalmente golpeados, tenían costillas rotas, sufrieron una desatención médica sistemática y fueron privados de comida deliberadamente. Algunos sufren de enfermedades de la piel no tratadas, como sarna, que se agravan por el duro ambiente carcelario.
Los palestinos detenidos tras las matanzas israelíes de octubre de 2023 en Gaza han sido sometidos a un trato brutal. 34 de ellos han muerto en circunstancias inexplicables o como resultado de supuestos ataques cardíacos mientras permanecían detenidos. Los supervivientes han detallado palizas horribles, desnudos integrales y otros métodos de tortura. Los relatos sugieren que algunos fueron torturados hasta la muerte, lo que ha provocado querellas judiciales internacionales contra Israel.
*También en Cisjordania
Amnistía Internacional también ha observado un marcado aumento de las detenciones administrativas por parte de los israelíes, lo que conduce a encierros arbitrarios de palestinos en toda la Cisjordania ocupada. La organización denuncia que los detenidos son sometidos a tratos inhumanos y degradantes y que los casos de tortura y muertes bajo detención no se investigan. Este tipo de abusos evidencia un problema sistemático dentro del sistema represivo israelí.
–https://mpr21.info/no-le-digais-a-mi-madre-que-me-he-quedado-ciego/
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“Israel”
-El exministro de Defensa, Yoav Galliant, da a entender que Israel habría matado a sus propios soldados.
El ministro ultrasionista, destituido de su cargo en noviembre de 2024 por el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, debido a los profundos desacuerdos en el terreno militar, admite el uso de la doctrina Aníbal, un protocolo del Ejército israelí que prioriza asesinar a sus propios soldados antes de que se conviertan en rehenes del enemigo.
“Hemos ordenado al ejército que utilice el ‘Protocolo Aníbal’, es decir, que mate a los cautivos junto con sus captores”, dijo el exministro israelí de asuntos militares israelíes, según recogió el portal libanés Al Mayadeen, dejando caer en una entrevista ante ‘Canal 12’ que habrían matado a alguno de los suyos tras bombardear vehículos donde sabían que se encontraban los efectivos israelíes.
La perla la soltó tras una publicación en la red social X, donde el exministro de Defensa asegura que la manipulación y posterior explosión de numerosos dispositivos de comunicación (‘buscas’ o ‘walkie-talkies’) con el que asesinaron a numerosos civiles libaneses y miembros de Hezbolá se podría haber ejecutado tras el 7-O, o lo que es lo mismo, tras el ataque de Hamas que desencadenó la invasión de la Franja de Gaza. El político ultraderechista explica que el ataque contra Hezbolá formaba parte de un plan premeditado para destruir la red de comunicaciones del partido.
Durante esta escalada militar surgieron diferencias entre Galliant y Netanyahu, especialmente en relación con la gestión de la guerra en Gaza, así como con la cuestión del reclutamiento de judíos religiosos (haredim) en el Ejército. Estos desacuerdos provocaron la destitución de Gallant como ministro de Defensa en noviembre, para ser sustituido por Yisrael Katz.
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Jamás olvidar:
-Libro. Hitler, Führer nazi y esclavo yonqui.
El camello de Hitler, el doctor Theodor Morell, creó la brutal adicción a las drogas del líder nazi.
Especialista en enfermedades venéreas, fue su médico personal desde 1936.
Eric Frattini lo relata en un libro “El paciente A”. Así denominaba Morell, el médico nacionalsocialista, a Hitler.
Hitler era una farmacia ambulante, los fármacos los alojaba en su cuerpo: cocaína, metanfetamina, oxicodona, somníferos, testosterona o potingues y pinchazos de muy dudosa eficacia, como extractos de testículos de toros para tratar su supuesta impotencia.
Morell poseía acciones o la propiedad de varias farmacéuticas, cuyos fármacos eran consumidos por la población en general y por el propio Hitler, como el Homburg 680, un extracto de belladona que le recetó dos semanas antes de su muerte para tratar el párkinson.
No tenía Morell reparo alguno, como prueba un polvo antipiojos que fabricó para las tropas en el frente que era totalmente ineficaz. «No servía absolutamente para nada, pero él se lucró gracias al sufrimiento de los soldados», pero entre su círculo íntimo, llegó a ser «el tipo más cercano a Hitler».
Para contrarrestar el subidón de drogas como el Vitamultin-Forte o el Pervitin, que le provocaban insomnio, Morell le recetaba al ya yonqui Hitler potentes sedantes para que pudiese dormir, caso del Eukodal, cuyo compuesto es la oxicodona, el opiáceo que hoy causa estragos en Estados Unidos.
Hitler era hipocondriaco y paranoico, un rasgo acrecentado por su consumo de Pervitin, que se vendió sin receta en las farmacias alemanas y austriacas hasta 1941. «Millones de alemanes eran adictos a esa metanfetamina, por lo que fue prohibida y solo se permitió su uso como droga de combate». Desde entonces, Morell administró al Führer 82 medicamentos y preparados distintos entre 1941 y 1945.
Eric Frattini se cuida mucho de calificarlo como «el loco Adolf», porque considera que supondría un lavado de imagen, y remite al informe que redactó el psicoanalista estadounidense Walter Langer para la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS) en 1943: «Podemos estar razonablemente seguros de que, a medida que Alemania sufra sucesivas derrotas, Hitler se volverá cada vez más neurótico [e] intentará compensar su vulnerabilidad enfatizando de manera continua su brutalidad y crueldad».
Frattini: «En absoluto estaba loco». Sin embargo, ¿el mundo dependía de un politoxicómano? «Totalmente. Hitler era un yonqui, pero 17 millones de alemanes también»…