
Revolución, Resistencia y Memoria
Patrimonio de la Humanidad.
Xabier Peñalver. Txalaparta 2022.
Alemania
(II de IV)

-Memorial de los Socialistas en el cementerio de Friedrichsfelde, en Berlín.
Se localiza en la parte oriental de Berlín. El cementerio fue inaugurado en 1881. En 1926 se levantó un sencillo monumento a Karl Liebknecht y Rosa Luxemburgo por encargo del historiador Eduard Fuchs y diseñado por el arquitecto vanguardista Mies Van der Rohe que fue destruido por los nazis en 1933. En los años 50, la República Democrática Alemana contruyó un nuevo monumento con espacio para albergar a nuevos camaradas y una tribuna para los actos conmemorativos.

El memorial, de planta circular, permite rodearlo y leer los nombres y las leyendas escritos en las estelas, recordando los ideales por los que lucharon. La estela funeraria del monumento es un sencillo bloque de piedra con la inscripción “Die Toten Mahnen uns” (Los muertos nos advierten). Es decir: los muertos nos recuerdan que murieron y por qué murieron.
En este cementerio-memorial están, además de los restos de Liebknecht y Luxemburgo, los de Hilde Benjamin o Walter Ulbrich, primer presidente comunista de la RDA, así como de miembros alemanes de las Brigadas Internacionales que lucharon en la guerra civil española. Así mismo, fueron enterradas las cenizas de Pepita, una de las hermanas Úriz, originarias de Nafarroa, profesoras precursoras de la renovación pedagógica, militantes comunistas y exiliadas tras la Guerra Civil.
Todos los segundos domingos de enero acuden e este lugar numerosas personas para honrar a Karl y Rosa, asesinados por miembros de los Freikorps.

-Memorial a los Brigadistas Internacionales alemanes de la guerra civil española, en Berlín.
Se encuentra en el parque berlinés Volkspark Friedrichshain. Destacan en el complejo una estatua y dos placas con imágenes de la guerra civil española, además de una placa conmemorativa en recuerdo a los miles de brigadistas alemanes (más de 4.000) que acudieron a España a luchar contra el fascismo.
La escultura, situada en un amplio espacio al que se accede a través de unas escaleras, se levanta sobre un pedestal y está fabricada en metal según los cánones del realismo socialista. Fue realizada entre 1967 y 1968 por el escultor comunista alemán Fritz Cremer.
Representa a un luchador con la boina en posición de movimiento, avanzando con la espada en alto en la mano derecha, símbolo de la victoria, y el puño izquierdo cerrado, próximo a la cabeza, como saludo del Frente Popular.

-Campo de concentración de Dachau, en Dachau.
Este campo de concentración y de trabajo fue abierto en 1933 y liberado en 1945. Más de 200.000 personas fueron encarceladas en él y en sus subcampos, 41.500 fueron asesinadas, entre ellos más de 4.000 prisioneros de guerra soviéticos.
El complejo estaba dividido en dos secciones: el área de campo y el área de crematorios. La primera contaba con 32 barracones además de con edificios de apoyo como talleres, cocina y un búnker. En 1942 se construyeron nuevos crematorios con una cámara de gas. El recinto se encontraba rodeado por una alambrada electrificada de púas, una zanja y un muro con siete torres de vigilancia.

Como presidente de la policía de Múnich, Himmler calificó la instalación como “el primer campo de concentración para prisioneros políticos”. En un principio los internados eran comunistas alemanes y opositores al régimen nazi, y más adelante ingresaros grupos religiosos, gitanos y homosexuales. En 1937 los prisioneros se vieron obligados a destruir la vieja fábrica en la que se había ubicado el campo y a levantar un enorme complejo de edificios, finalizando los trabajos en 1938. En Dachau se realizaron variados y aberrantes experimentos médicos sobre personas. En el momento de la liberación del campo, la mayor parte de los internados eran de carácter político. En el lugar se hallaron 30 vagones de tren llenos de cuerpos humanos en estado de descomposición. En 1965 se levantó un monumento conmemorativo y desde esa fecha el complejo funciona como museo.

-Campo de concentración de Sachsenhausen, en Oranienburg.
Se encuentra a 35 km de Berlín y fue un campo de trabajos forzados construido por prisioneros, abierto en 1936 y liberado por el Ejército soviético en 1945. Allí murieron unas 100.000 personas de las más de 200.000 que pasaron por él a lo largo de casi diez años. En sus comienzos fue campo de prisioneros políticos para pasar posteriormente a ser centro de reclusión de judíos, gitanos y prisioneros de guerra, en su mayor parte polacos y soviéticos, 18.000 de ellos fusilados.

Cientos de exiliados republicanos españoles pasaron por aquí, entre ellos Francisco Largo Caballero (ministro de trabajo en la Segunda República española y presidente del Consejo de Ministros durante la Guerra Civil). En este lugar se llevó a cabo una gran falsificación de billetes de libra esterlina y posteriormente de dólar, con mano de obra de judíos prisioneros, logrando que circularan las libras por todo el continente. En 1945, y hasta 1950, pasó a ser un campo especial soviético, y durante la existencia de la República Democrática Alemana se convirtió en un lugar de recuerdo y conmemoración, transformándose en museo en 1993.
En 1961, la Unión Soviética levantó un obelisco con 18 triángulos rojos, color asignado a los prisioneros políticos, y bajo él una gran composición escultórica con un soldado soviético liberando a unos prisioneros.
En la actualidad pueden visitarse diferentes restos de lo que fue el campo, tales como el campamento de reclusos, los barracones 38 y 39, las cocinas, el paredón de ejecución con numerosas placas conmemorativas, una torre de vigilancia o el barracón de los enfermos. Algunos de estos espacios están musealizados, además de existir un museo soviético y otro de reciente creación.

-Campo de concentración de Buchenwald, en Weimar.
El campo, abierto por las SS en 1937, fue uno de los más grandes construidos por los nazis. En un primer momento se utilizó para prisioneros políticos opuestos a la ideología nazi, además de para judíos, gitanos, homosexuales y personas “antisociales”, y ya durante la Segunda Guerra Mundial lo ocuparon gentes de muy diversas nacionalidades. Desde 1937 hasta la liberación del campo en 1945, pasaron por él más 238.000 prisioneros. Según los registros disponibles, asesinaron a 53.926 personas, 7.200 prisioneros de guerra soviéticos.

En el campo se llevaron a cabo experimentos médicos con veneno, así como pruebas sobre quemaduras con fósforo y ensayos de vacunas. Los tatuajes más vistosos de los prisioneros eran preparados para enviarlos a Berlín, llegando a fabricar lámparas con ellos y con huesos humanos. Fue muy generalizada la práctica de trabajos forzados dentro del sistema de campos de Buchenwald. Desde aquí se administraban otros 130 subcampos de Alemania. En la visita al recinto puede verse los hornos crematorios tal y corno fueron abandonados el día de la liberación. Esta tuvo lugar el 11 de abril de 1945 por parte de los estadounidenses, encontrándose con más de 20.000 prisioneros, no pudiéndose evitar que, conforme avanzaba el Ejército soviético por Polonia, los nazis fuesen evacuando numerosos campos. A Buchenwald llegaron en 1945 miles de detenidos desde Auschwitz y otros campos, poco después fueron evacuados desde Buchenwald y sus satélites en torno a 40.000 presos, muchos de los cuales murieron o fueron fusilados. En este recinto fue asesinado en agosto de 1944 el presidente del Partido Comunista Alemán Ernst Thälmann. En las cercanías existe un gran monumento conmemorativo.