
Memoria histórica imprescindible:
-“La ternura del agua”
«(…) Cuando les dije a mis compañeros de Falange que yo no iba a pegarle a aquellos hombres, el sargento Salazar me puso una pistola en la cabeza:
-Cabrón cobarde te hiciste rojo, aquí todos o ninguno- me dijo apretando el cañón sobre mi sien.
Eran cuatro muchachos jóvenes que yo conocía de Agüimes y Casa Pastores, todos jornaleros en las tierras del Condado, los más jóvenes eran dos hermanos de apellido Artiles, no pasaban de veinte años, pobres chiquillos demasiado jóvenes para aquellas torturas.
Los otros dos yo los conocía de la lucha canaria, uno era luchador del Adargoma y el otro un gran aficionado, nos veíamos en las luchadas, allí en aquella época se conocía todo el mundo, la madre de los Artiles había muerto la misma noche de la detención de un ataque al corazón por el disgusto tan grande.
Es que cuando nos llevábamos a los hombres la familia sabía que ya no los verían más, que estaban condenados a ser maltratados hasta la muerte, luego tirados vivos o muertos en cualquier pozo, furnia o agujero volcánico.
Esa noche fue terrible, yo nunca había estado en una toma de declaración, no supe nunca que querían sacarle porque aquellos muchachos se veía que no tenían un papel relevante en la Sociedad Obrera, unos más que habían participado en huelgas pero nada más, no eran de los importantes, pero me sorprendió que les dieran tanta leña.
Yo me mantuve como pude allí callado, Salazar me miraba de reojo por si decía algo, me jugaba también la vida, no sería la primera vez que dispararan contra alguno de Falange por negarse a las matanzas.
De los cuatro tres estaban muertos, destrozados por los puñetazos y patadas, el cuarto era uno de los hermanos Artiles, a los cuatro los metimos en la carraca de Dionisio Morales, cabían unos sobre otros en el volteo, la sangre iba dejando una estela desde Cuevas Muchas hasta el pozo de Guayadeque. Allí los tiramos, yo tuve que ayudar, fue de las cosas que más me arrepiento en mi vida, desde esa noche no he dormido bien cuando vi como caían al fondo, Artiles todavía vivo y gritando, golpeándose contra las aristas del pozo, destrozándose sus cuerpos hasta recorrer los cien metros de abismo, a los dos o tres meses fuimos de nuevo de noche a echar sacos de cal viva para desintegrar los huesos.
Recuerdo ver con los años sacando agua de allí para el ganado y consumo humano, yo sabía que había muchos muertos en el fondo, que no todos llegaban a la Sima Jinámar, que era más fácil en el mismo pueblo…»
*Testimonio de Carmelo Medina Bolaños, trabajador de Telégrafos y miembro de Falange en el Sureste de Gran Canaria durante los años del genocidio. Entrevista publicada en el libro de Francisco González Tejera, “Fragmentos de rebelión” (2021).

Fosas y más fosas:
-Cáceres. Recuerdo a 687 represaliados.
La antigua prisión provincial, testigo de la represión franquista, se alza como un símbolo de resistencia en el corazón de Extremadura.
La Asociación Memorial en el Cementerio de Cáceres (Amececa) clamó una vez más por la protección de este edificio histórico, instando a su declaración como lugar de la memoria.
En el marco de la XI Jornada-Homenaje, Amececa no solo señaló al Gobierno central como responsable del deterioro del emblemático inmueble, sino que también reiteró su visión de transformarlo en un centro cívico memorial dedicado a la reflexión sobre la represión franquista, los derechos humanos y la paz.
Las puertas de esta antigua cárcel fueron el punto de partida de una emotiva marcha el 15 de marzo, que culminó en el cementerio de Cáceres, donde se rindió tributo a las vidas apagadas por la brutalidad del régimen.
Amececa recordó las estremecedoras cifras que marcaron a Cáceres durante el franquismo: 467 fusilados, 61 desaparecidos y 150 muertes en prisión. Estas cifras son más que números; son nombres, historias y familias destrozadas por la opresión.
Aún quedan por exhumar las fosas comunes que podrían albergar entre 275 y 300 cuerpos.

-Córdoba. Familiares de los asesinados piden celeridad para excavar la fosa de Encinas Reales.
A comienzos de 2024 se iniciaron los trabajos para buscar fosas comunes en Encinas Reales, en el sur de Córdoba. En esas fosas estarían los restos de vecinos del mismo municipio, y también de pueblos cercanos como Rute, Benamejí, Cuevas Bajas o Cuevas de San Marcos.
Fueron víctimas del llamado “terror caliente”, como definen los historiadores a los asesinatos masivos que los franquistas llevaron a cabo los días y meses posteriores al golpe de estado de 1936. Las víctimas fueron, de forma sistemática, detenidas, sacadas de sus casas, y fusiladas. Y sus cuerpos fueron arrojados a fosas comunes, tanto en cementerios como en las afueras de ciudades y pueblos. En Encinas Reales se detectó una posible fosa con ayuda de un georradar y el Ayuntamiento cuenta con una subvención para hacer la excavación y exhumar, pero aún no ha comenzado y los familiares de las víctimas piden celeridad, antes de que se agote el plazo.
Esta actuación nace de la búsqueda de la nieta de una de las víctimas, cuya familia era de Rute, Araceli Vinuesa, empeñada en dar con los restos de su abuelo represaliado, Francisco Rafael Vinuesa que, como otros habitantes de aquel pueblo y de otros municipios, fueron llevados hasta Encinas Reales. Los trabajos de búsqueda se han llevado a cabo en varias ubicaciones del término municipal de Encinas Reales y el georradar marcó como positiva la zona junto al antiguo cementerio.

Dignificación:
-Del monolito de Maravillas Lamberto a las fosas de Paternáin: Navarra amplia su red de Lugares de Memoria.
El Ejecutivo foral espera que el número de Lugares de Memoria crezca hasta los 29 espacios históricos en los próximos meses.
Maravillas Lamberto. Se prevé declarar Lugar de Memoria el monolito que recuerda a la joven de 14 años violada y asesinada a manos de un grupo de franquistas en 1936.
‘El camino de la injusticia’. Se prevé declarar Lugar de Memoria una escultura que recuerda a los más de 1.700 trabajadores esclavos que construyeron la carretera en el norte de la comunidad foral de Irurita a Eugi entre los años 1939 y 1941. Horas después de su inauguración en mayo de 2009, la escultura apareció llena de pintadas falangistas que leían “ganamos y siempre ganaremos” en euskera.
Fuerte de San Cristóbal, al norte de la capital, se prevé declararlo como Lugar de Memoria. Actualmente pertenece al ministerio de Defensa.
También se proponen declarar Lugares de Memoria una fosa de asesinados en Paternáin, al oeste de Pamplona, y el Casino Principal de Andosilla, que fue ocupado por Falange tras el golpe militar y utilizado como cárcel para algunos de los 38 vecinos que fueron asesinados en el edificio.