
Movimiento obrero. Su brutal situación:
Contra el terrorismo patronal:
-I Jornadas contra o terrorismo patronal. 12 abril. A Coruña.
- 12 h. Palestra a cargo de: Paco Cela, Juanjo Basterra, Plataforma xustiza para Unai
- 13 h. Radio Libertadora
- 18 h. Cocentraçom no Obelisco
- 19 h. Concerto. Sala Malavida Menuda Txusta, Manu kaso aparte.

Huelgas:
-Huelga trabajadores Rothenberger, en Vitoria-Gasteiz y Abadiño.
Tras huelga en 4 días de finales de marzo en ambas fábricas, huelgas en la capital alavesa y en la localidad bizkaia, el 7, 8 y 9 de abril.
Se dedican a la fabricación de herramientas.
Por el convenio.

-Huelga de los trabajadores de Envac Iberia S.A. de Bizkaia.
Huelga total del 11 de marzo al 11 de abril.
Se dedican a instalaciones en obras de construcción de recogida neumática.
Tienen fábricas en Barakaldo, Galdakao y Erandio.
Por el convenio.

-Los trabajadores de Ekide de Arrasate, Gipuzkoa, en huelga.
Huelga indefinida desde el 24 de marzo.
Se dedican a forja, estampación y embutición de metales y metalurgia de polvos.
Por el convenio.

-Navarra: huelga el 9 de abril reclama mejoras para los trabajadores públicos.
Reclaman una «mejora de las condiciones laborales de los empleados públicos» y el «fortalecimiento de los servicios públicos».
Pasa por la elaboración de un nuevo Estatuto del Empleado Público «que se adapte a las necesidades y a los tiempos actuales» y que recoja, entre otros objetivos, una carrera profesional «objetiva, no arbitraria» para todo el personal «que incentive y retribuya la formación y dedicación»; la «estabilidad en el empleo y reducción de la temporalidad al 8%» así como la paralización del anteproyecto de ley foral de Salud que contempla que el SNS y el ISPLN se conviertan en entidades públicas empresariales.
Otras reclamaciones son «un adecuado dimensionamiento de la plantilla incrementando los recursos del personal para adecuarlas a la realidad», medidas para conciliar la vida familiar y laboral, la «actualización» del convenio del personal laboral, un incremento retributivo para todo el personal «aplicando el IPC de Navarra» e implementar medidas para «recuperar el poder adquisitivo perdido».
«No pensamos terminar» con la jornada de huelga del 9 de abril y el personal funcionario reclama que sea «el inicio de un ciclo hasta que hasta que logremos nuestros objetivos».

Desahucios:
-La Sareb ejecuta con violencia el desahucio de dos jóvenes activistas en Carabanchel, Madrid.
Los inquilinos del histórico bloque de Cadete 7 llevaban años negociando, en vano, una regularización a través de contratos de alquiler. Desde el Sindicato de Vivienda de Carabanchel apuntan a que la estrategia actual del ‘banco malo’ es vaciar cuanto antes este y otros pisos de su propiedad para especular con ellos antes su disolución definitiva.
La estoica resistencia vecinal organizada por el Sindicato de Vivienda de Carabanchel no pudo frenar el 27 de marzo el desalojo del nº 7 de Cadete Julio Llompart (Carabanchel) pese a tratarse del primer intento de desahucio de esta vivienda. Un día antes, las activistas del Sindicato de Vivienda de Tetuán habían paralizado in extremis otra ejecución del mismo banco malo, aunque en este caso la suerte ha sido distinta. Las más de 40 activistas del movimiento de vivienda de Madrid que se han congregado en la puerta del bloque para defender a los inquilinos propiedad de la Sareb no contaban con que la ejecución se desarrollaría “dentro de un marco de ilegalidad y por medio de la violencia de las autoridades”. Pese a que estaba establecido que las fuerzas policiales acudieran a partir de las 11 de la mañana, al conocer que varias activistas habían permanecido desde la madrugada en el inmueble, han irrumpido a las 6 de la mañana para actuar de oficio en tiempo récord.
La maniobra policial para expulsar a Miguel de su piso se ha puesto en marcha con una celeridad cada vez más habitual en los desalojos de pisos de la Sareb. Ni siquiera dio tiempo a que pudiera personarse la comitiva judicial en el inmueble para negociar en el último momento. Por tanto, quedaba bloqueada toda posible mediación entre inquilinos y propiedad: “Los antidisturbios han llegado de manera inmediata en dos lecheras tras haber acordonado toda la zona y han golpeado a las personas que estaban en el edificio, las han sacado a rastras”, indica Darío Cortabitarte, portavoz del sindicato de vivienda de Carabanchel, quien actualmente reside en un bajo del mismo edificio. Su compañera Miren Beriain, también del SV de Carabanchel, sufrió en sus carnes la violencia inusitada con la que la Policía Nacional neutralizó a los sindicalistas: “Nos han pegado, nos han agarrado del pelo, nos han agarrado de los brazos, nos han tirado al suelo, nos han empujado, nos han pegado patadas y en 5 minutos estaban ya dentro, con toda la calle acordonada y la mayoría de nosotros identificados”, cuenta indignada.
Los jóvenes desalojados, que no cuentan de momento con más alternativa habitacional que la que sus compañeros del Sindicato les brindarán solidariamente durante los próximos días, llevaban años intentando regularizar su situación. Al no ser considerados por su edad y situación de salud personas vulnerables tampoco podían acceder a un realojo. Esto sí había ocurrido con otras vecinas afectadas del mismo bloque, cuyas viviendas tampoco disponían de cédula de habitabilidad. Ante la orden por parte del Ministerio de Economía de trasvasar todas las viviendas del banco malo a la empresa pública de vivienda y suelo Sepes, en los últimos meses ha aumentado la presión para que las vecinas salgan cuanto antes de sus pisos.
“Sareb, ante su aparente disolución en un futuro, está intentando liquidar activos y ejecutar todos los desahucios posibles cuanto antes para mercadear en los barrios más céntricos y rentables”…

-Los bomberos se plantan contra los desahucios: “Nos utilizan como una empresa de desokupación”.
La plataforma Bomberos Contra los Desahucios recupera la lucha de hace una década contra tener que participar en desahucios.
“No traicionemos a quienes prometimos proteger”.
La proliferación de la especulación inmobiliaria y la gentrificación de los barrios de gran parte de las ciudades españolas mantiene viva la dinámica de desahucios que tocó su vergonzante pico en la pasada década, a raíz del estallido de la burbuja inmobiliaria. Por aquel entonces, los bomberos se plantaron ante su utilización como arietes para derribar las puertas de familias que sucumbían ante fondos buitre y bancos, pero años después aquella victoria de los servidores públicos parece haber caducado y las administraciones vuelven a reclamarles “como una empresa de desokupación”.
Sin embargo, los bomberos han vuelto a dar una lección al resto de funcionarios que hacen posibles los miles de desalojos que se practican anualmente y han constituido la plataforma Bomberos Contra los Desahucios para recordar que “salvan personas, no bancos”. Esta unión de trabajadores no para de ganar adeptos y avanzar en su lucha contra la utilización de trabajadores públicos contra la ciudadanía más vulnerable.
“Cada vez que hay un servicio relacionado con esto te encuentras un drama y si tienes un mínimo de sensibilidad te acaba afectando”. “Nosotros no vivimos en una burbuja”, relata, lamentando que dentro del propio cuerpo de Bomberos muchos han tenido que abandonar las ciudades en las que trabajan, como Madrid o Barcelona, y poner rumbo a municipios aledaños por la imposibilidad de asumir el pago de sus viviendas. La crueldad llega a tal punto que, explica, “tenemos un compañero que igual le toca ir de servicio al desahucio de su madre”.
El intento de volver a incluir a los bomberos en los desahucios, buscando una legitimación y un blanqueo, es cada vez más evidente. “Está volviendo a haber un auge de servicios en los que nos reclaman por las características de los servicios y los mecanismos de resistencia que están utilizando los activistas”, explica. Sin embargo, Aspano denuncia que esto es una coartada para justificar su participación. “Con la excusa de que hay una persona en peligro nos están utilizando de forma encubierta como una empresa de desokupación”…